Pequeño y poco conocido, se sitúa cerca de Saint-Maló y goza del lujo de la tranquilidad, la belleza de un paisaje verde y azul.
Me sorprendió su colorido: los barcos de pesca y los de paseo, las casitas blancas y de colores conviven junto a pequeñas crêperies de colores delante del puerto.
Este pequeño puerto estaba muy cerca de nuestra casita en la Bretaña y creo que la manera más bonita de pasear y conocer estos rinconcitos es coger la bici y visitar con cierto encanto y a tu ritmo.
Subir hasta los acantilados para ver la magnífica vista al faro y al mar, es la mejor idea para disfrutar de este pequeño lugar.
Espero que os guste y os lo apuntéis en la lista de cosas que visitar en La Bretaña Francesa.
Juliet.-
2 comentarios:
Gracias por tus palabras en mi blog preciosa!..he conocido tu nuevo blog..y me gusta mucho!
Incluso me has dado muchas ganas de marchar a la Bretaña Francesa ahora mismo!
Me encanta viajar y conocer lugares nuevos..es casi lo mejor que hay!
Muchos besitos linda!!!
¡Precioso! Y tienes toda la razón con lo de visitar esos lugares en bicicletas. Es una forma diferente y muy válida para difrutar del paisaje ;)
¡Un saludo!
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