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Paseando por el Trastevere (Italia)

No estoy cansada de Londres, ni mucho menos. Aun así recuerdo con cierta nostalgia ese viaje a Roma que hicimos antes de que yo me viniera a Londres.

Recuerdo con melancolía los increíbles días que pasamos en la Ciudad Eterna y también me acuerdo de que tan solo os he explicado un día de nuestro viaje, tan solo uno, dividido en tres partes de una misma ruta (aquí, aquí y aquí). Así que hoy vamos a viajar a Roma, aunque dejaremos de lado los magníficos y famosos monumentos, y nos perderemos por el que es uno de mis barrios preferidos de la ciudad y que se empieza a dar a conocer:El Trastevere.

Uno cree conocer Roma, uno cree que ya lo ha visto todo…y oyes a la gente decir: 6 veces en la Fontana di Trevi, 3 en el Coliseo, otras miles en Piazza Spagna y ya hemos visto Roma… NO! Roma también es secreta: sus callejuelas llenas de ventanas italianas, sus estrechas calles de piedra donde Audrey Hepburn se paseaba en Vespa y su encantador olor a pizza en restaurantes escondidos, lejos de las turísticas y céntricas calles de la capital Italiana.

El Trastevere fue para mi, como un mundo perdido, como si toda la suntuosidad de Roma quedara lejos de este barrio lleno de restaurantes encantadores, coquetos bares y viejas casas de aire vintage. Villas casi desconocidas, calles perdidas entre motos de colores, vegetación por todas partes, olores deliciosos y calles estrechas junto a su Piazza presidencial: Sta Maria Trastevere se alza orgullosa protegiendo a propios y extraños con una belleza elegante en medio de un barrio fascinante.

Cruzamos la Isola Tiberina, por sus preciosos puentes con unas vistas espectaculares a Roma desde el rio, y llegamos al Trastevere sin saber muy bien a dónde dirigirnos. Caminamos por sus calles de piedra admirando las enredadas hiedras que subían por sus casas de color toscano y sus ventanas romanas. Heladerías, cafeterías, restaurantes, montones de vespas,  laberintos de pequeñas calles de piedra como si de un pueblo aparte se tratara y de repente esa maravillosa plaza llena de vida de día y de noche, donde se eleva maravillosa la Iglesia de Sta. Maria in Trastevere.


Los romanos (o mejor…los “trasteverianos”) aseguran que la leyenda sobre la preciosa basílica es totalmente cierta: Cuentan que en el año 38 a.C. Emergió prodigiosamente  en este mismo lugar una fuente de aceite que estuvo brotando un día entero. Considerando que Dios había creado tal maravilla, los cristianos, años después, levantaron aquí la iglesia actual. Lo mejor del lugar no es este monumento (que es muy bello pero no se puede comparar con otras sublimes iglesias romanas) es la vida que hay en torno a la plaza, sus caras terracitas (el lugar empieza a ser turístico y el café no es nada barato) invitan al relax típicamente italiano, los niños corretean y las “mammas” pasean de compras mientras los jóvenes se sientan en la hermosa fuente esperando a sus amigos para salir. Si no supiéramos que estamos en el centro de la capital italiana, creeríamos fácilmente que nos encontramos en un pueblo de la Italia profunda, aunque de repente los turistas chinos y sus cámaras descienden de un autobús recién aparcado justo al lado de la plaza y pueden estropearte el encanto, pero aun así te quedan las callejuelas contiguas donde ver la autentica vida del Trastevere en todo su esplendor.

Un poco más adelante, encontramos la Villa Farnesina, parada obligada, esta deslumbrante casona que es más bien un hermoso palacio del siglo XV, esta llena de obras de Rafael, el precio es de unos 5€ (3€ con el carnet estudiante) y vale la pena si os gusta el arte. El lugar en si es una maravilla, y además es como todo Roma… de repente te encuentras el palacio en una de esas calles sin grandes florituras que seguramente te pasaría desapercibida si no supieras de su existencia.

Finalmente, os recomiendo un restaurante al que nosotros fuimos a comer (tratándose de Roma, no podía acabar de otra manera este post). El restaurante “Carlo Menta” se encuentra muy cerca de la Piazza di Sta Maria in Trastevere, concretamente en Via della Lungaretta 101.  Es un restaurante – trattoria muy familiar, sin florituras y típico, sus platos son buenos y baratos y vale la pena sentarse en su terracita si hace buen día, para ver pasar la gente. No es el mejor restaurante de los que he estado en Italia pero la calidad precio es realmente buena y sus “Penne Carlo Menta” son deliciosos!


¿Habéis estado en esta zona de Roma? ¿Conocéis el Trastevere y sus callejuelas? ¿Cual es vuestra parte preferida de la Ciudad Eterna? ¿Alguno conoce el “Restaurante Carlo Menta”?


Paseando por York (UK)

Cuando supe que vendría a vivir a Londres hice una lista con los sitios de Inglaterra que quería visitar, me compre mi guía de Gran Bretaña y soñé despierta con todo lo que iba a visitar. Puesto que uno de mis viajes sonados es un “road trip” por Inglaterra y Escocia, entenderéis lo emocionada que estaba con conocer todo el país poco a poco.

Pues bien, llevo aquí tres meses (la mitad de mis practicas) y no he visitado tantos lugares como tenía previstos puesto que perderme por Londres me encanta y  todavía me falta mucho por ver de esta gran ciudad. Aunque a’un me queda tiempo para conocer Bath, Cambridge o algún sitio de la costa inglesa (tengo ganas de pasear por pueblecitos encantadores tan típicos de novelas de Jane Austen o Rosamunde Pilcher.

Por otra parte, en mi lista no estaba la ciudad de York; gran error puesto que después de visitar esta pequeña ciudad, que más bien parece un pueblo, creo que debe estar en la lista de recomendaciones e incluso de visitas obligadas para cualquiera que adore Inglaterra como yo lo hago.

Hace un par de fines de semana, mi amiga V y yo (ella más que yo) estábamos deseosas de salir de fuera de la ruidosa Londres y buscamos algún lugar con encanto alejado de la capital para pasar el fin de semana. Mirando mi guía recordé la belleza del condado de Yorkshire y pensé que York podría ser una buena idea.





No me equivoque. York es preciosa y tiene de todo, las tiendas y el ambiente de una gran ciudad pero a tamaño reducido, lo que la hace perfecta para conocerla en pocos días e incluso desear quedarte a vivir allí (mi amiga V está convencida de que es mejor que Londres… y aunque para mi no existe ninguna mejor, entiendo su razonamiento). York tiene historia en todas y cada una de sus pequeñas callejuelas, tiene ambiente y la gente es muy amable, tiene grandes pubs y una buena lista de restaurantes. Por algo es la segunda ciudad más turística de Inglaterra.

Aunque nos llovió todo el fin de semana, no paramos de caminar por el maravilloso centro histórico, enamorarnos de sus casitas y visitar sus monumentos. Como siempre os recomiendo perderos, entre tiendas encantadoras con ese toque antiguo tan especial, pubs ingleses y escoceses (York está casi a la misma distancia de Londres que de Edimburgo) y callejuelas más propias de la Edad Media que del siglo actual.

La historia de York es muy interesante y os recomiendo leérosla antes de viajar a la que por  una década fue la capital del norte puesto que os ayudara a sentiros como si hubieses viajado en el tiempo cuando la visitéis.



Mención especial y aparte merece la sublime Catedral de York (York Minster), y creientes o no, no os la perdáis, es una de las mas maravillosas e impactantes que he visto (y he visto muchas).  Esta Catedral gótica posee una amplia nave y sala capitular es de estilo gótico inglés decorado, el coro es de estilo gótico perpendicular y un transepto de estilo gótico primitivo inglés. En la nave se encuentra la vidriera 'the West Window', construida en 1338 y sobre la capilla de la Virgen (Lady Chapel) en el este, se encuentra la 'Great East Window', terminada en 1408.

Nosotras la visitamos entera y también subimos arriba. Los 300 escalones no son nada fáciles, no puedes hacer paradas puesto que apenas hay espacio para subir y además se sube en grupo porque se controla que no baje nadie mientras otras personas suben porque no hay espacio para más de una persona. Yo no soy muy deportista (aunque caminar no me importa, pero tengo problemas respiratorios) y llegue arriba bastante cansada… por no decir agotada. Ah pero las vistas valen la pena y sobre todo, el pensar que has llegado al punto máximo de un edificio con millones de años de historia.

El parque contiguo a la Catedral debe ser fantástico en verano igual que los jardines botánicos que no llegamos a ver porque diluviaba. Otro monumento emblemático de la ciudad es, sin duda, la  Torre Clifford, una torre normanda reconstruida en 1190 tras las revueltas contra los judíos. Tengo otras recomendaciones como las callejuelas junto a la catedral por las que debéis perderos sin dudarlo, o un paseo por las magnificas murallas que rodean la ciudad, pero como siempre disfrutar del ambiente local y unas buenas botas de agua es lo principal en esta ciudad.


Sobre restaurantes de York, espero hacer un post muy pronto sobre dónde comer, de momento os dejo con estas fotos de York, para ir abriendo boca. ¿Habéis estado en York? ¿Os gusto? ¿Tenéis esta ciudad en vuestra lista? ¿Conocíais su fama?

Paseando por Windsor (UK)


El tiempo pasa muy rápido desde que estoy en Londres. O quizás es que estoy más pendiente de ello, el caso es que pasa terriblemente rápido. Casi hace un mes que fui al preciosa ciudad de Windsor. ¡Y todavía no os lo había contado! Así que hoy nos vamos a Windsor.

Aunque más bien parece un pueblo, esta encantadora ciudad  se encuentra en el condado de Berkshire, a una media hora de Londres en tren y es famosa por su bellísimo castillo, residencia oficial de la Reina de Inglaterra. Por esa razón en Windsor se encuentran algunas de las casas más caras de todo el país, además del famoso colegio de Eton, en el pueblo vecino, separado tan solo por el rio Támesis.

Pero no os dejéis engañar, Windsor no es solo su enorme y precioso Castillo, es un lugar con bonitas casas, tiendas perfectamente decoradas, gente y ambiente, un precioso puente y el pequeño y adorable pueblo de Eton justo al lado, lo que le da un aspecto todavía mas encantador si cabe.

Nosotras llegamos en tren. El trayecto dura casi una hora y los trenes salen desde Paddington Station y llegan a Slough donde cambias a un tren mucho más pequeño que te lleva directo a Windsor & Eaton Station. No os preocupéis, no tiene perdida ya que está muy bien indicado.


Al llegar nos fuimos directamente a visitar el castillo puesto que había cola para entrar, en mi opinión es mejor hacer esta visita lo primero, y luego puedes dedicar el resto del tiempo a pasear y perderte por las pequeñas callejuelas de la ciudad.

El castillo es una autentica maravilla. No solo su conjunto arquitectónico es fabuloso, si no que esta cuidado y posee jardines bellísimos que parecen salidos de los cuentos de hadas. El castillo de Windsor es una de las principales residencias de la monarquía desde Henry I, por lo que lleva en la familia cientos y miles de años. Su gracia es que la mayoría de los reyes y reinas que han vivido en él le han ido añadiendo nuevas estancias al palacio, obviamente cada una del estilo de la época en la que se construían.

Por eso el palacio que fue construido en el 1070 como línea de defensa posee una capilla (Capilla de San Jorge) que parece más bien una catedral, o la famosa y espectacular casa de muñecas de la Reina Maria. Os recomiendo cada rincón de este castillo, y un consejo, preguntad a los “guardias” que están en las salas del palacio, os contaran historias increíbles de lo que ha pasado en esas salas como que la Reina Isabel invitó a cenar a Spielberg al castillo cuando acababa de estrenar “The Horse War” e invitó a todos los trabajadores de palacio a ver la película con ellos en una de las enormes salas, poniendo una sábana blanca en la pared y usando un proyector. Me podría haber pasado horas y horas escuchando a ese hombre.



Una vez acabado el castillo, os recomiendo perderos literalmente entre las callejuelas llenas de pubs y restaurantes, tiendas y arboles. Cuando acabéis con Windsor cruzad el puente, Eton es precioso e invita a pasear y admirar sus pequeñas y coquetas casitas, cual pueblo inglés perdido en alguna novela de Jane Austen. Famoso por su colegio privado y carísimo, donde asistieron los príncipes Guillermo y Harry, Eton es perfecto para los niños puesto que es pequeño y verdaderamente adorable. Un lugar precioso.

La verdad es que espero volver pronto, ya que además el ticket de entrada al castillo te dura un año (así que puedo entrar sin pagar otra vez!). Y vosotros, ¿conocíais Windsor? ¿Os gustaría ir? ¿Conocéis el famoso colegio de Eton? ¿Qué sitios me recomendáis de Inglaterra?


Un Paseo por Holland Park (UK)

Hoy quiero hablaros de uno de mis sitios predilectos de Londres: Holland Park. Muy pronto (espero) os enseñaré algunas de mis rutas por la ciudad, la mayoría, están apartadas del turismo de masas y algo alejadas de las típicas tiendas y monumentos.

Pero antes de eso, creo que no puedo dejar de mencionar este parque como uno de los más bonitos de Londres y posiblemente (de los grandes parques medianamente céntricos) uno de los menos turísticos (o cuando he ido yo no he encontrado turistas).

Este hermoso lugar se encuentra cercano a los famosos (y no por ello deja de gustarme) Kensington Gardens y al colorido mercadillo de Portobello Road. A pesar de contar con estas atracciones cercanas, el parque queda “escondido” entre impresionantes y lujosas casas (me encanta pasear por allí… da lugar a soñar imposibles).

La zona, llamada como el parque tiene una gran reputación y es conocida por sus atractivas casas victorianas y algunos restaurantes que, a decir verdad, tienen una pinta exquisita pero son carísimos.



El nombre de “parque Holandés” le viene dado por la antigua mansión jacobea que se encontraba en la mayor parte de este lugar hasta el siglo XIX, llamada Casa de Holanda. Cuando los dueños empezaron a vender partes de la casa se fueron formando áreas residenciales y la zona seguía siendo conocida por el mismo nombre.

Hoy, el parque es uno de los más románticos de Londres, cada rincón es para fotografiar, puesto que una pequeña parte del parque es tan parecido a un bosque silvestre inglés, que te olvidas completamente de que estás en el centro de la ciudad. Mientras que la otra parte del parque, alrededor de lo que era Holland Mansion, hay una zona para hacer deporte con la hierba cortada y donde los domingos los ingleses hacen picnics, juegan al futbol, etc. También unos jardines de flores de colores se alzan cerca de la mansión, al lado del restaurante y la cafetería; y junto a esa zona se encuentra el maravilloso Kioto Garden, un jardín de estilo japonés con una pequeña cascada en el centro e increíblemente bello.

Otra de las maravillas de este parque es la cantidad de animales que danzan a sus anchas y le dan un toque surrealista al lugar; ya que mientras pasees podrás ver desde ardillas correteando (como en todos los parques, lo sé, pero aquí hay el doble!), patos, peces japoneses e incluso pavos reales!

Sinceramente os recomiendo que lo visitéis, yo no me canso de pasear por allí y a veces cotilleo en las bodas que se celebran en el restaurante del parque, son dignas de ver!;)



¿Habéis estado en Holland Park? ¿Tenéis algun parque que sea vuestro preferido? ¿Conocéis algún sitio en Londres o en algun otro lugar que sea similar y me lo podáis recomendar? FELIZ FIN DE SEMANA!


Un Paseo por Oxford (UK)

El primer sábado de mi “nueva vida” en Inglaterra, decidí acercarme a conocer la fabulosa ciudad universitaria de Oxford. Puesto que siempre he querido conocer toda Inglaterra (es el país entero el que me enamora, no solo su capital), fue un pequeño viaje que me hizo mucha ilusión, ya que tan solo conozco una parte de Escocia y la ciudad de Brighton.

Me dirigí a la estación de Paddington en bus a primera hora de la mañana. Esta enorme estación es conocida por las múltiples líneas de metro (Circle, District, Bakerloo,…) que llegan a ella; además de ser una de las mayores estaciones de trenes de Londres, que parten hacia otros puntos del país. Aunque a Oxford se puede llegar en bus, yo siempre he preferido el tren, por rapidez y porque tengo una extraña afición a viajar en este transporte, me apasiona (en cambio odio el metro).

Compré los tickets sin complicaciones, en las taquillas que hay al final de la estación; me costaron 12Libras y una sonrisa gracias al gracioso hombre que me atendió… sé que son los italianos los que tienen fama de ligones (y lo son) pero los ingleses no se quedan muy allá (con sus impecables modales, claro).



El tren tardó solo una hora y media, lo que me fue perfecto para leer todo lo que tenía apuntado de esta maravillosa ciudad antes de planear una ruta para intentar verlo todo. A pesar de eso, en este post no os voy a describir una ruta exacta; ya que la mayoría de cosas importantes a visitar se encuentran en el mismo centro de la ciudad y muy cercanas entre ellas.

Os recomiendo que paseéis por la ciudad, fijándoos en todo y sin mucha planificación, más que tener en cuenta el tiempo para entrar a los Colleges y visitarlo todo. Vale la pena perderse entre esos impresionantes edificios que evocan a ilustres escritores y hombres célebres de Inglaterra y de gran parte del mundo.

Oxford es una ciudad universitaria y además bastante turística, por lo que está plagada de bicicletas y descuentos para estudiantes, a la vez que de coquetas tiendas de recuerdos y alegres restaurantes. Comimos (una amiga que hice “turisteando” y yo) en All-Bar-One, un bonito restaurante en High Street, moderno, con deliciosos platos y a  buen precio.



A pesar de que sé que las aficiones y gustos de cada uno de vosotros (queridos lectores) variarán, me arriesgo a hacer una pequeña recomendación en forma de lista de los sitios que más vale la pena visitar en esta ciudad del condado de Oxfordshire.

Los colleges son todos aconsejables aunque particularmente os recomiendo: Trinity College, Exeter College y el Corpus Christi College acompañado de la Crist Church y la Christ Church Cathedral. También la Bodleian Library y la Radcliffe Camera valen la pena junto al famosísimo puente de los suspiros. Añadid el Queens College delante de la Exam School y junto a la University Church of St. Mary the Virgin y  os recomiendo comprar algo en la University of Oxford Shop (yo lo hice, en plan turista total).

Finalmente me queda deciros que los preciosos Jardines Botánicos de Oxford valen mucho la pena y que la ciudad en sí es maravillosa para pasear puesto que tiene un encanto muy especial con sus tiendas y pequeñas casitas.



¿Habéis estado en Oxford? ¿Qué recomendaríais de esta ciudad ¿Os gustaría conocer este rincón de Inglaterra? ¿Sois más “de Cambridge” o “de Oxford”? ¿Os gustan las ciudades universitarias con encanto?