Lo prometido es deuda y os prometí que tenía que hablaros de un fantástico y romántico restaurante gerundense. Cataluña y en concreto toda la comarca de Girona (ciudad de la que llevo hablándoos en los dos posts anteriores: aquí) tiene una gastronomía mediterránea y pirenaica deliciosa.
Abundantes platos caseros de fuertes sabores, recetas de toda la vida, donde el mediterráneo se junta con los mejores productos de la alta montaña. Por eso en casi cualquier restaurante de la zona se pueden degustar platos cuidados y deliciosos, con la mejor caza y acompañado de sabrosos entrantes.
Nosotros encontramos “Le Bistrot” un restaurante con nombre francés y cocina de catalana de mercado, medio escondido entre encantadoras callejuelas del casco antiguo de Girona. Y os lo recomiendo apasionadamente.
Exquisitos y sencillos sus platos, grandes cantidades sabrosas y típicas. Bonitas vistas, tranquilo y recogido se encuentra en la “Pujada de Sant Doménec” justo debajo de unas escaleras; que vale la pena subir después de comer para dirigirte a la zona de la Universidad gerundense y la Muralla que envuelve la ciudad.
Es tranquilo, si, pero tiene el “bullicio” de un restaurante que enamora: se llena con rapidez y más vale reservar o ir a comer temprano si quieres disfrutar de la encantadora y romántica terraza. Por dentro también es agradable e interesante, juega a seguir el estilo del edificio y la zona donde se encuentra.
Degustamos con un placer infinito algunos de los platos más típicos de Cataluña como: los “Pies” (Manitas en castellano) de Cerdo y la “Galta” de cerdo de segundo y una Brandada de Bacalao (también muy catalán) y un fabuloso Pastel de Berenjena. El menú está muy bien de precio, unos 20€ cada uno en total el menú festivo.
El servicio fue atento y rápido considerando la gente que había, así que le pongo una nota muy alta porque acertamos de lleno. La gracia de estos lugares es que se encuentran un poco apartados de la zona típica de restaurantes (Como sería La Rambla de la Llibertat) y por ello evitamos las aglomeraciones de turistas y los platos caros y de menor calidad.
Para llegar hasta él, situándoos en el Puente “Eiffel” debéis seguir recto por la c/Minali (cruzando La Rambla de la Llibertat) girando a la izquierda al llegar al c/Dels Ciutadants por donde tenéis que seguir hasta llegar a la Plaça de l’Oli. Una vez allí ya estáis al lado puesto que veréis a vuestra derecha una callejuela monísima que se llama Pujada de St. Doménech en el momento que entréis en esa minúscula calle veréis unas escaleras que debéis subir porque justo encima se encuentra Le Bistrot.
Espero que lo disfrutéis tanto como yo. ¿Habéis estado? ¿Qué os parece? ¿Verdad que es precioso? ¡Feliz Fin de Semana de Puente! ¡Y Feliz Halloween si lo celebráis!




















