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Crónica de un viaje a Roma (ITALIA)

Con poquísimas ganas ya vuelvo a estar en Barcelona, y echo de menos (y mucho) la Ciudad Eterna. La verdad es que he redescubierto Roma en todo su esplendor, y estoy deseando contaros cada detalle de los lugares que hemos visitado y sobre todo dónde hemos comido (os los recomiendo TODOS).

Como sabéis me encanta la fotografía y a mi chico también, así que hemos hecho mil y una fotos (creo que literalmente) así que todavía las estoy ordenando y clasificando, por eso de momento os dejo con las que hicimos con el Iphone para mostraros una idea general de este viaje.
Todas las fotografías están “retocadas” con Instagram, la famosa aplicación de la cual me he enamorado, que da un toque fantástico a las fotos con todas sus opciones. Muchas de las fotografías las he ido subiendo a Twitter, por lo que los que me seguís las habréis visto, pero otras son “nuevas” y espero que os gusten.
Sin más, os dejo las fotos de nuestro romántico viaje a la Ciudad Eterna, la de las Ruinas, la de las Iglesias y la de los locos al volante. Espero que os gusten y estéis preparados para varios y largos posts sobre este hermoso lugar.

¡Bon Voyage!

¿Qué tendrá Nueva York? (USA)

No puedo evitarlo, Londres es mi favorita pero Nueva York compite por ganar ese puesto. Si miro atrás y recuerdo mis momentos en la Gran Manzana lo primero que pienso es que fueron fabulosos pero seguidamente me asalta una duda: ¿Qué tendrá Nueva York que guste tanto?


Hubo muchas cosas que me impactaron y sorprendieron y no fueron todas necesariamente buenas, os voy a dejar una pequeña lista:

1. La inmensidad de la ciudad: si, se que todo el mundo dice lo mismo, pero en mi vida me había sentido tan pequeñita y tan lejos de las nubes, y a la vez tan libre y tan impresionada.

2. La suciedad de la Gran Manzana: no sé si fue por la nieve que se deshacía junto a las basuras de los restaurantes, o por las ratas (os prometo que vi varias, sin exagerar) que hay en las vías de los metros, pero la verdad es que me pareció realmente sucia y algo gris (según el barrio claro).


3. La cantidad de cosas, objetos y ropa que te puedes encontrar por las calles. ¡Os lo juro! Pleno invierno, una nevada de las que hacen historia y encontramos más de un guante perdido por la calle, gorros y bufandas. Yo no paraba de decir: con el frío que hace… ¿la gente no nota que ha perdido el guante?


4. Lo conocido que parece todo. Sé que todo el mundo dice lo mismo, pero estar en los escenarios reales de tus series favoritas, de tus películas de siempre es una sensación tan extraña y fabulosa!


5. La amabilidad de la gente. Pararnos, con o sin mapa en mano, mirando las calles y pensando donde ir, era motivo de amables preguntas por parte de hombres y mujeres: “¿Necesitáis ayuda? ¿Os habéis perdido?”. Me sorprendió muchísimo descubrir que los Newyorkinos no son para nada fríos, sino simpáticos y agradables.


6. El encanto de los rascacielos junto a casas de construcción del siglo XIX, me pareció maravillosa la combinación, las luces de neón de los carteles publicitarios conviven a solo unos metros de preciosas casas de ladrillo rojo con patios ajardinados con muchísimo encanto.


Sí, hay cosas sencillamente preciosas y impactantes, pero también hay rincones asquerosos y con muchísima gente… no lo sé, no he descubierto cuál es el secreto de la Gran Manzana, pero enamora.

A mí, me ha enamorado por completo. Espero volver muy pronto.

Pd: No me pagan por promocionarlos, pero en cuanto ví estas guías me las compré todas: son fantásticas, proponen 24 paseos por ciudades del mundo, y personalmente creo que están muy bien!

Juliet.-

Recordando Londres… (UK)

Los que más o menos me leéis sabéis cuanto me gusta Londres, o mejor dicho cuan enamorada estoy de Londres.


Aparte de eso tengo que decir que a veces soy algo obsesiva. Vale, espero no asustar a nadie. Me refiero a que cada cierto tiempo “me da” muy fuerte por algo: por ejemplo, tengo casi abandonado mi blog de moda porque ahora me ha dado por éste. Ciertamente adoro viajar… pero también me gusta la moda, y mucho, así que es algo obsesivo.



Otro ejemplo es que cada cierto tiempo me da por cocinar… y me lo tomo muy en serio. Eso no significa que me deje de gustar al pasar unos días o unos meses, esos son mis hobbies, así que siempre me gustan…pero a veces tengo más ganas de hacer una cosa que otra… claro que cuando digo más ganas significa muchas ganas.



Bueno esto os lo cuento para que entendáis que cada cierto tiempo tengo una idea obsesiva en la cabeza: volver a Londres.



Esa ciudad lo tiene todo (quizás solo le faltan los rascacielos newyorkinos, pero con su arquitectura inglesa, dudo que alguien los eche de menos) magníficos parques, fabulosas plazas, impresionantes museos, preciosas tiendas, encantadores mercadillos y bares de otra época.



Londres junta lo antiguo con lo moderno, los verdes parques con los edificios rojos y los días grises. La gente es educada y encantadora, es un lugar multicultural donde puedes juntarte con españoles, italianos, alemanes, holandeses e incluso tailandeses!



Palacios y las casas de la antigua nobleza se juntan en una misma ciudad con una de las “cities” más impresionantes, famosas y modernas del mundo. Londres es Londres.


En fin me gusta Londres, adoro Londres, y ya estoy mirando fechas para volver pronto a mi ciudad. Aunque no me voy a quejar, me voy a la Bretaña Francesa este viernes, ¡así que ya os contaré! Algún consejo para mi visita a Les Côtes d’Armor?




Juliet.-